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Biografía de firma_concha_espina

 

1_ceSantander, 1869 - Madrid, 1955

María de la Concepción Jesusa Basilisa nace el 15 de abril de 1869 en la ciudad de Santander, en el seno de una familia de la burguesía hidalga y tradicional. Su padre Víctor Rodríguez Espina, de origen asturiano, fue cónsul de Argentina y trabajaba como consignatario de buques. Su madre, Ascensión Tagle, procedía de una familia de propietarios muy arraigada en Santillana del Mar.

La suya era una familia muy numerosa, de diez hermanos, siendo Concha la séptima en nacer. Concha perdería a su madre a los quince años de edad. En la casa no había ningún ambiente literario ni mentor que la iniciara, pues ni siquiera tenían una biblioteca. Por ello, el interés de Concha por la lectura surgió de las lecturas religiosas que hacían en el colegio de monjas al que acudía. Aunque esta fuente formativa la perdería a partir de 1878, año en que su padre pierde su negocio de Santander y debe de trasladarse para ocupar un puesto de asalariado en el pueblo de Mazcuerras, en cuya escuela continuó aprendiendo Concha. A pesar del ambiente tan poco propicio, comenzó a escribir versos a los trece años aunque hasta los diecinueve no llegaría a publicar sus primer poema en el diario santanderino Atlántico, firmando con el pseudónimo de "Ana Coe Schnip".

con_hijo_victorCon su hijo Víctor.El 12 de enero de 1893 se casó con Ramón de la Serna y el matrimonio emigró a Valparaíso (Chile), donde su esposo se hizo cargo de unos familiares. En el país andino Concha entró en contacto con el movimiento modernista, comenzando a colaborar con varios periódicos chilenos y argentinos que le brindaron una sustancial fuente de ingresos. Cinco años después, y con dos hijos nacidos allí, el matrimonio regresó a su Cantabría natal; el marido encontró trabajo en varios pequeños pueblos, sin conseguir enderezar la situación económica de una familia que siguió creciendo con la llegada de dos hijos más. Concha dedicó el tiempo que le quedaba, después de ocuparse de su casa e hijos, a actividades asistenciales y a seguir escribiendo hasta acabar su primer libro de poemas: Mis flores.

Se involucra en el ambiente intelectual de Santander, manteniendo la amistad con los hermanos Menéndez y Pelayo e intensificando las colaboraciones con los periódicos cántabros.

En 1907 se las arregla para encontrar a su marido un trabajo en Méjico, marchando ella poco después a Madrid con sus cuatro hijos. Poco a poco va acumulando colaboraciones periodísticas, hasta conseguir vivir exclusivamente de la literatura. Sus colaboraciones son cuentos cortos de temática costumbrista y moralizante, que posteriormente va publicando en forma de libros como Trozos de mi vida. También publica novelas como La niña de Luzmela, Despertar para morir, La esfinge maragata, La rosa de los vientos, El metal de los muertos y Dulce nombre.

El año de 1924 estuvo pleno de reconocimientos para la autora. Fue nombrada "hija predilecta" por la ciudad de Santander y se colocó la primera piedra de un monumento erigido por el escultor Victorio Macho en su honor; fué condecorada con la Real Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa por la familia real española.

1fuenteMonumento dedicado a Concha Espina. Jardines de Pereda, Santander (Cantabria).2fuenteEscultura de Victorio Macho.

Esta autora fue una manifiesta partidaria al pronunciamiento del general Miguel Primo de Rivera, que asumió el poder en España. En los años sucesivos recibió toda clase de apoyos oficiales para alcanzar diversos honores, en algunas ocasiones sin éxito. Fue candidata al Premio Nobel de Literatura en 1926 y en los dos años posteriores. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1927 y el Premio Fastenrath, otorgado por la Real Academia Española, así como el Premio Espinosa y Cortina. En 1928 también fue candidata a un sillón en la Real Academia de la Lengua; siendo rechazada.

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A partir de 1930 se quedó ciega, circunstancia que naturalmente afectó a su producción literaria. Durante la Guerra Civil de 1936 se quedó en Cantabria, no siendo molestada por los republicanos a pesar de sus conocidas simpatías derechistas.

En 1938 es nombrada miembro de honor de la Academia de Artes y Letras de Nueva York y en 1950 recibió la medalla de Oro al Mérito al Trabajo. También recibió la gran cruz de Alfonso X el Sabio y otras condecoraciones de entidades españolas y extranjeras.

Falleció el 19 de mayo de 1955 en su casa de Madrid.