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Curiosidades sobre falla 2
morilla 1En brazos de su niñera La Morilla.

...Durante toda mi primera infancia (yo debía de tener dos o tres años) las canciones y las historias de "La Morilla" me hicieron entrar en un mundo maravilloso. Más tarde, cuando ya supe  leer, los libros de cuentos con sus maravillosos dibujos, no hicieron otra cosa que aumentar el sortilegio...

de ninoCon 7 años, vestido de huguenote.
(Carta de Manuel de Falla a Roland Manuel)
 
En su infancia, Manuel de Falla soñaba con ser escritor o dibujante.
A los doce años escribe una revista casera llamada El Cascabel donde él mismo es director, empresario y columnista. También le gustaba imaginar que en su habitación, dentro de su armario, había una pequeña ciudad llamada Colón donde él era el panadero, mecánico, cartero, banquero y alcalde, es decir todos los personajes del pueblo.

Le gustaba también hacer gimnasia y se hizo su propia tabla con recortes de dibujos en los que aparecían deportistas levantando pesas.

tabla gimnasia fallaTabla de gimnasia.Detalle de la tabla Detalle de la tabla.5vistageneraldelosenser RETOCADAObjetos personales de Manuel de Falla.

Es de destacar su fuerte aversión a la suciedad; cuando daba un concierto desinfectaba las teclas del piano con alcohol, ya que muchas manos habían tocado ese piano.
fallaEl compositor en el piano.estudio_fallaEstudio. Casa-Museo Manuel de Falla (Granada).det_pianoDetalle del piano.

Manuel de Falla era profundamente religioso, con un concepto cristiano de la vida, tomaba la comunión a diario y si algún día no podía ir a la iglesia era el cura quien acudía a su casa.

dormitorio fallaDormitorio del compositor.

Salvador de Madariaga, en su libro Españoles de mi tiempo explica que cuando visitaba a Falla le encontraba "atrincherado detrás de dos o tres batallones de frascos y estuches (de medicinas)" y que siempre pensó que el compositor se estaba envenenando con la gran cantidad de mejunjes médicos que ingería; entre los compuestos a los que más acudía estaban los fosfatos, a los que Madariaga atribuía su mala salud. 

Además, el recuerdo de la muerte de su amigo García Lorca, junto con sus aprensiones -y probables depresiones- le llevaron a la idea absurda de que le estaban envenenando por motivos políticos; temor que, según Madariaga, le impulsó a exiliarse en Argentina al final de su vida.

En  noviembre de 1926 el compositor escribe:

Programa-Estreno-Concerto

Por convicción y por temperamento soy opuesto al arte que pudiéramos llamar egoista. 
Hay que trabajar para los demás: simplemente, sin vanas y orgullosas intenciones.
Sólo así puede el Arte cumplir su noble y bella misión social. 
Manuel de Falla
3 / 11 / 1926