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Curiosidades de   1firma_manuel_machado

 

Los hermanos Machado pertenecieron a una familia extraordinariamente ilustrada.
Su abuelo, Antonio Machado Núñez (1815 - 1896), acumuló diversos doctorados (Medicina, Farmacia, Ciencias Naturales y Filosofía y Letras), obtuvo la Cátedra de Historia Natural y llegó a ser Rector de la Universidad de Sevilla.
Su abuela paterna, Cipriana Álvarez (1827 - 1904), se dedicó a la pintura y a recoger cantares andaluces. Esa afición fue profundizada por Antonio Machado Álvarez (1846 - 1893) que, además de ser abogado y administrador de los duques de Alba, está considerado como el primer folclorista español. Llegó a ocupar una Cátedra de Folclore en la Institución Libre de Enseñanza.

 

AntonioMachadoyNunezManuel Machado y Núñez.Demofilo, Antonio machado y AlvarezAntonio Machado y Álvarez, Demófilo.dib antonio y manuel copiaManuel y Antonio retratados por su hermano José. Casa-Museo Antonio Machado, Segovia. (Foto: V S-Z).

Otra relevante influencia familiar fue el liberalismo izquierdista de toda la familia.
El abuelo Machado participó activamente en la Revolución de 1868 y fue nombrado Alcalde de Sevilla por el Gobierno progresista. De ideario krausista -partidario de la educación laica como elemento de regeneración nacional- y amigo de Francisco Giner de los Ríos, fue un importante divulgador de las ideas de Charles Darwin en España, lo que le supuso importantes conflictos con la Iglesia católica.
Su padre fue también un librepensador de ideología liberal progresista -firmaba sus estudios sobre la materia con el significativo sobrenombre de "Demófilo" (el amigo del pueblo)-.
El anticlericalismo de Demófilo motivó que perdiera su trabajo y que tuviera que marchar primero a Madrid, y después a Puerto Rico, para tratar de mantener a su familia.
El fallecimiento, en 1893, del padre y el del abuelo, en 1895, pusieron a la familia en graves aprietos económicos.

los toros en la poesiaArticulo de Mauel Machado sobre los Toros, Nº0 de El Ruedo (mayo 1944).Manuel fue un joven dicharachero, juerguista y mujeriego.
A lo veintiún años, a causa de sus amoríos con una mujer, debió de irse a Sevilla donde vivió con sus abuelos maternos.
Allí estudió la carrera y disfrutó de la animada vida de la ciudad, enamorándose del cante, de las procesiones y de los toros; aficiones que mantuvo durante toda su vida.
Continúa con la vida noctámbula y desordenada en Madrid y París hasta que, en 1910, se casa con su prima Eulalia Cáceres, que consiguió que Manuel sentara la cabeza.

Manuel estuvo, a lo largo de toda su vida, muy unido a su hermano Antonio. Fueron compañeros de tertulia literaria, de salidas nocturnas, de publicaciones; incluso escribieron juntos obras teatrales.

El hecho de que Manuel se encontrase en Burgos al comenzar la Guerra de 1936 tuvo una importante implicación en su situación familiar. Antes de la guerra Manuel demostró unas ideas liberales y progresistas, no alejadas a las de su hermano Antonio. Sin embargo, la necesidad de sobrevivir, y un breve paso por la cárcel a causa de una entrevista periodística, le debieron de mover a la aceptación del franquismo, a cuyo caudillo incluso dedicó un poema.
(No se sabe hasta que punto este hecho influyó en la relación con su hermano, que se encontraba en el otro bando, pero lo cierto es que nunca volverían a verse).

obras_completasEl sufrimiento, la influencia de su católica esposa y el ambiente de reivindicación de la religión, promovido por los franquistas, pudo influir en que Manuel fuera desarrollando unas profundas creencias religiosas.
Así, al fallecer su esposa, algunos años después, Manuel intensifica su compromiso religioso e ingresa en una congregación dedicada al cuidado de niños abandonados y con graves enfermedades mentales.

En 1945, dos años antes de su muerte, escribe el siguiente poema, en recuerdo de su hermano Antonio y de su madre, que habían fallecido ambos, con pocos días de diferencia, en 1939, al comienzo de su exilio francés:

¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera!

¿Qué tiene este verso, madre,
que de ternura me llena,
que no lo puedo decir
sin que el corazón me duela...?

¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera!

¿Qué tienen, madre, qué tienen
estas palabras que suenan
tan adentro de mi pecho,
y tan lejos y tan cerca...?

¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera!
¿Qué dicen sin decir nada...?
Sin contar nada, ¿qué cuentan...?
De estas palabras sencillas
¿Qué puso Antonio en las letras?

¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera!

Cuando en mis labios las tomo
Y hasta mis oídos llegan...
¿por qué lloro sin consuelo?
y ¿por qué lloro sin pena?

¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera!