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Obra, estilo y técnica de  azorin firma amarazorin-por-zuloagaAzorín por Ignacio Zuloaga.

La obra del joven periodista José Martínez Ruiz se caracterizó en sus primeros escritos, según el escritor Leopoldo Alas “Clarín” (1852 – 1901), por ser un “anarquista literario”; tanto por sus contenidos agresivos e hirientes, como por las formas que empleó en sus primeros escritos. El estudio de ideologías revolucionarias, en lugar de los textos de Derecho, la carrera que cursó durante tantos años, le permitió redactar textos incisivos, incluso insultantes, en los que el contenido prevalece sobre las formas.
También escribió sobre literatos consagrados comentarios tan críticos como atrevidos.

El empleo de hasta media docena de seudónimos puede ser un indicador de su inseguridad en sus primeros años, de que no se sentía cómodo con lo escrito amparado por los anteriores nombres; cada seudónimo es como una nueva etapa para quien en este se ampara

alma-castellanaA partir de la publicación del libro Alma castellana en 1900, se sosiegan sus mensajes y su estilo literario, caracterizándose por conseguir unas descripciones muy evocadoras del grandioso pasado castellano del Siglo de Oro, lo que consigue con relativamente pocas palabras si se tiene en cuenta su riqueza descriptiva.antonio-azorin-1903

El escritor, a partir de 1904, consolida el seudónimo Azorín, el personaje autobiográfico de sus primeras novelas, y con este nombre adopta un estilo propio e inconfundible que caracteriza la obra de Azorin y que le consagrará en pocos años.
El ritmo de su pluma se vuelve más lento, incluso parsimonioso; reduce en la mayor parte de sus textos los contenidos políticos, salvo en sus crónicas parlamentarias, y se centra en la perfección de su particular estilo narrativo. La forma se impone definitivamente sobre el fondo.

azor-castLa obra maestra de este periodo es Castilla (1912) que, a diferencia de la mayoría de sus demás libros de ensayos, no era una mera recopilación de artículos, sino un libro planificado. De una forma extraordinariamente bella, evoca el espíritu de los pueblos que visitó, sus paisajes, sus gentes; aquello que ha perdurado de su antigua grandeza, la esencia que su aguda observación fue capaz de percibir. En sus descripciones emplea palabras autóctonas que habían caído en desuso, y que contribuyen a afirmar la impresión de que el autor está recuperando, con ese relato, un tiempo perdido. Es un libro en el más puro espíritu de la Generación del 98, que impresionó extraordinariamente en su amigo Antonio Machado.

En este periodo central de la obra azoriniana publica dos novelas en las que recrea personajes de la literatura castellana, Don Juan y Doña Inés. En ambos textos Azorín pone de relieve su respeto por la figura de la mujer y el trato de los asuntos amorosos desprovisto de cualquier contenido sensual.

az-d-juanDon Juan (1922). Narra un conjunto de situaciones en la que desmitifica el personaje del siglo XVII universalizado por Tirso de Molina; para ello emplea como vehículo al personaje histórico de Miguel de Mañara que convierte al famoso amante en alguien normalizado, casi franciscano.azorin-d-ines

Doña Inés (1925)
De contenido romántico, narra los desamores de una dama del siglo XIX. Como es habitual en Azorín, su mayor calidad literaria está en la descripción de los sentimientos de la protagonista y los escenarios segovianos en que tiene lugar la acción. Destaca su opción por el trato estético y sensible del amor, se contrapone con los contenidos eróticos de gran parte de novela de la época.
Estas y otras novelas de Azorín tienen una característica propia, la elección de algunos aspectos de la narración recreados con gran detalle en perjuicio de otros, a los que da una menor importancia. Es una técnica similar a lo que en pintura se conoce como impresionismo, en el que el autor se centra en lo más significativo para resaltar la esencia de la cuestión. Así se fragmenta la narración, que parece falta de unidad.
Sus novelas se caracterizan también por la escasez de diálogos y la multiplicidad de monólogos y narraciones continuadas, lo que las hace lentas y carentes de ritmo. Así mismo, desde su juventud, se caracterizó por el empleo de experiencias personales para armas sus novelas con la excepción de las mencionadas novelas de historia.

Estrena varias obras de teatro, comedias entretenidas, en las que la ironía y el mensaje regeneracionista se impone sobre la fina crítica moralizante de Jacinto Benavente, el autor de mayor éxito en aquel tiempo.
old-spain-en-colec-teatro-modernEn Old Spain (1926) se presenta la lucha del aristocrático y maduro cacique local frente al plebeyo y joven nuevo rico que ha llegado de América. El desenlace consiste en fusionar, mediante el matrimonio,  los mejor de ambos estilos. La obra puede entenderse en sentido regeneracionista, en cuanto que el pueblo en que se desarrolla puede asimilarse a España y la solución de los conflictos puede estar en conjugar la tradición con la modernidad norteamericana.

brandyBrandy, mucho Brandy (1927).
Azorín muestra cómo el dinero no da la felicidad eligiendo unos personajes que, a pesar de haberse enriquecido subitamente, no logran alcanzar la felicidad por los problemas derivados precisamente de la riqueza.
El propio autor en sus inicios había soportado penurias económicas y se ganaba la vida a base de escribir artículos a diario; el dinero será un argumento recurrente en su obra.
(El tema del dinero de la obra dramática de Azorín. Ernesto Capdevielle Herrero)

Azorín puede considerarse como un autor de estilo muy personal y uno de los mayores maestros de todos los tiempos en el uso del lenguaje castellano. Extraordinario descriptor de lugares y épocas, supo transmitir con maestría las sensaciones del tiempo y del espacio.