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louis_daguerre_2Louis Daguerre

"Los españoles se convierten en artistas de la fotografía"

La fotografía tiene sus antecedentes más inmediatos en los daguerrotipos, procedimientos fotográficos llamados así por haber sido desarrollados por Louis Daguerre (1787 - 1851).
El primer daguerrotipo fue presentado en la Academia de las Ciencias de París en enero de 1839. La historia de la fotografía española comienza el 10 de noviembre de ese mismo año, cuando se tomó en Barcelona el primer daguerrotipo realizado en España.

Durante las siguientes décadas, las primeras fotografías en España fueron realizadas por inmigrantes. Es el caso del galés Charles Clifford (1820 - 1863), del francés Jean Laurent (1816 - 1886) y del polaco Conde de Lipa (1793 - 1891), que se dedicaron a reproducir panorámicas de ciudades, campos y pueblos y a realizar retratos de personalidades y particulares.

fermin pescador  companySoldados del Regimiento de Infantería de África, 1898. (Foto: Compañy)Entre los primeros fotógrafos españoles de calidad se encuentra Manuel Compañy (1855 - 1909), que realiza tanto retratos de particulares como fotografía sobre sucesos y sobre tauromaquia que después venderá a publicaciones especializadas. También será uno de los primeros corresponsales de guerra españoles, cubriendo, en 1893,  la Guerra del Rif.

Compañy será el maestro de dos importantes fotógrafos: Campúa y Alfonso.

jose demaria campuaJose Demaria

José Demaría "Campúa" (1870 - 1936), también reportero de guerra,  fue uno de los primeros fotógrafos que ingresó en la Asociación de la Prensa, en 1909. 

Co-fundador en 1911 de Mundo Gráfico, la primera publicación que empleó la fotografía como elemento central, llegó a retratar a todos los intelectuales y artistas de su época, así como a la Familia Real que lo nombró fotógrafo oficial. Este hecho provocó que fuera asesinado el 21 de diciembre de 1936.

Alfonso, 1926Alfonso, 1926

Alfonso Sánchez ("Alfonso") (1880 - 1953), de ideas opuestas a Campúa, trabajó para los periódicos republicanos, realizando reportajes de temas sociales y de guerra.

En 1904 fue premiado en el Certamen internacional de Fotografía de Nueva York.
Su apoyo a la causa republicana durante la Guerra Civil de 1936 motivó que el régimen franquista le retirase su acreditación como periodista y que se dedicara, desde entonces, a los retratos.

Algunos de los primeros fotógrafos itinerantes fueron pintores miniaturistas -especializados en realizar pequeños retratos de personas- que, no pudiendo competir con el parecido, velocidad y precio de los daguerrotipos, decidieron pasarse a la fotografía.

Así, el francés Eugene Lorichon y su hijo Enrique recorrieron gran parte de la geografía española. Por su formación artística, resultaba natural que en sus fotos hicieran repetir al retratado los gestos y las poses que venían plasmando en las miniaturas.

También resultaba muy frecuente que las imágenes fueran posteriormente retocadas, coloreándose con acuarela o trabajándose la figura o el fondo mediante un lápiz de grafito.

A partir de la publicación, en 1862, del libro El arte de la fotografía por André Disderi (1819 - 1889) algunos fotógrafos comenzaron a inspirarse de forma sistemática en la pintura académica para realzar la categoría y la calidad de sus creaciones.
Adoptaron nuevos procedimientos de trabajo; dibujaban bocetos previos de la composición que deseaban hacer; disfrazaban a los retratados y montaban decorados detrás de los personajes y, al igual que muchos pintores de aquella época, se dedicaron a fotografiar temas mitológicos y hechos históricos.

Entre los primeros fotógrafos seguidores de esos criterios del academicismo pictórico, se puede mencionar a Fernando Navarro Ruíz (1867 - 1944). Después de estudiar dibujo en Valencia, Navarro comenzó su negocio en su pueblo Totana (Murcia), donde realizó fotos sobre sus paisajes y gentes, y también retratos de difuntos.
Dotado de amplios conocimientos artísticos y con cierta práctica como escultor modernista, Navarro se caracterizó por emplear vestuarios escogidos y montar decorados para sus retratos individuales y de grupo.

               Premio de Feos 1907 Totana Fernando Navarro Totanero Fernando Navarro Navarro

Fotos: Exposición "Fernando Navarro: La mujer entre siglos (1896-1916)"

Desde principios de la última década del siglo XIX, como reacción a la proliferación de la cámara portátil Kodak y de los establecimientos de revelado fotográficos, que facilitaban la fotografía para aficionados, algunos de los fotógrafos profesionales reivindicaron los valores propios de la fotografía.
Los llamados fotógrafos del pictorialismo se distinguieron de los, antes mencionados, fotógrafos académicos, por emplear todas las posibilidades
técnicas posibles para manipular el resultado. De este modo se colocaban por encima de los aficionados y se distinguían de quienes imitaban a los pintores.
Para ello desarrollaron prácticas especéficas. Desenfocaban la imagen, mediante el objetivo de la cámara, para hacerla borrosa o manipulaban la foto durante el proceso químico de revelado para hacer fotos con características de los dibujos o grabados, denominadas impresiones nobles.

En España, el principal fotógrafo pictorialista fue José Ortiz Echagüe (1886 - 1980), que se caracterizó por manipular sus imágenes mediante métodos arcaicos, con el fin de realzar los contrastes y conseguir un resultado muy característico.
El hecho de no dedicarse a la fotografía más que en sus ratos libres -era un ingeniero militar que posteriormente fundó y dirigió importantes empresas industriales- no impidió que fuera considerado como uno de los tres fotógrafos más importantes del mundo (según la revista American Photography, 1935).

ortiz echagueMolina, Guadalajara, con las ruinas de su castillo al fondo. “España, pueblos y paisajes”, Ortiz Echagüe

Se distinguió también por dedicarse a plasmar las características propias de las distintas regiones de España: sus gentes, sus atuendos tradicionales y sus costumbres, por lo que se le ha considerado el "Fotógrafo de la Generación del 98". A pesar de ser más joven que los integrantes de dicha generación, compartía sus intereses y su espíritu.
Ortiz Echagüe se caracterizó porque se mantuvo, durante toda su vida, fiel a la fotografía en blanco y negro.