Web modernismo 98 y 14

logo_zuloaga
E-mail

Obras, estilo y técnica de firma_concha_espina


retrato_espinosaConcha Espina fue una escritora que a pesar de coincidir cronológicamente con el modernismo y con la Generación del 98, no puede ser adscrita a ninguno de los dos movimientos literarios. La escritora cántabra fue una literata autodidacta que se desarrolló, en sus etapas iniciales, lejos de los grupos de escritores masculinos que se reunían en El Ateneo y los cafés madrileños donde se hablaba sobre todo de política y literatura.

Una importante característica que distingue a la escritora de los literatos masculinos de su época es su religiosidad, que condiciona claramente la intención última de sus textos donde se puede percibir una clara intención moral. Esta moralidad no se expresó solamente en su promoción de la moral cristiana, tanto en lo que respecta a la defensa de la familia, como a la castidad de las mujeres, sino que también se expresó en la compasión hacia los más desposeídos.
En dos de sus novelas principales: El metal de los muertos y La esfinge maragata, se puede apreciar una intención moralizante de defender a los que menos tienen.

Resultaron menos convencionales los mensajes feministas -dentro de la moderación- que se pueden apreciar en muchas de sus obras, en las cuales se promueve la defensa de los derechos de la mujer; muy posiblemente influida por su experiencia personal, ya que ella se encontró muy condicionada por el hecho de encontrarse atada a un marido con el que no se entendía y del que dependía legalmente. Así mismo, en sus obras hay otro importante aspecto autobiográfico, la imposibilidad legal de la mujer para acceder a la universidad, lo que las obligaba al aprendizaje autodidacta. Concha era perfectamente consciente de que la promoción de la mujer dependía en gran medida de sus acceso a la educación reglada.

Otro rasgo singular de la obra de Concha Espina es la aparición reiterada de personajes en sus distintas obras -incluso se da el caso de historias que se repiten con algunas modificaciones en varios textos-. En su producción hay una extraordinaria repetición de asuntos asociados con su biografía: desamor, discriminación femenina, compasión hacia los menos pudientes y emigración.
El lenguaje es simple y plagado de vocablos propios del ambiente rural de Cantabria, donde se desarrollan una mayoría de los relatos. La protagonista suele ser casi siempre una madre de familia que refleja las vivencias e ideario de la escritora.

El primer libro firmado por nuestra autora fue el poemario Mis flores, editado a expensas de la propia autora en 1904. En este primer volumen aparecen poemas dedicados a asuntos religiosos, patrióticos y referentes al hogar. Todo ello propio de una persona de ideario muy conservador.

Durante su vida en Cantabria, a principios de siglo, Concha publicó numerosos cuentos de temática costumbrista y regionalista en los periódicos de la provincia. Estos se denominaban "Pastorelas", un género muy en boga en aquellos tiempos pues era de fácil lectura. Fueron publicados en formato libro, en 1908, bajo el título de Trozos de mi vida.

 

nina_luzmelaA año siguiente publicó la novela La niña de Luzmela en la que describe el ambiente rural cántabro que tan bien conocía. Resulta un texto moralista, construido alrededor de personajes con unas personalidades un tanto maniqueas; un argumento convencional al gusto de las lectoras de la época.

 

 

 

despertarEn 1910 publicó Despertar para morir una novela de tintes autobiográficos en la que narra sus frustrantes experiencias matrimoniales. Con tintes moderadamente feministas, la autora reivindica una igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, para que ésta pueda llegar a ser feliz.

 

 

 

esfinge_maragata La esfinge maragata (1914), es la obra que otorga la fama a la escritora. Un relato de la sacrificada vida de una mujer en una comarca rural de la provincia de León, que ésta visitó para ver a su hermana, que residía en Astorga. Además de criticar la dureza de la vida de la mujer rural, la escritora atacaba la costumbre de las familias de acordar matrimonios a espaldas de los deseos de las hijas, quienes no podían realizar sus aspiraciones en la vida. Con esta obra consiguió el Premio Fastenrath de la Real Academia de la Lengua Española.

 

1rosavientosEn 1916 publicó su novela La rosa de los vientos, una de las obras de las que ella siempre se sintió más satisfecha. En ella emplea su habitual lenguaje popular cántabro para relatar las desventuras de una mujer desengañada del amor que no consigue alcanzar la felicidad; parecido argumento de novelas anteriores, modificando el escenario de la trama.

 

 

1jayon

Al finales de 1916 también estrena su primera obra de teatro, El jayón, adaptación de un cuento que había publicado tiempo atrás. Se trata de nuevo de una obra situada en Cantabria en un ambiente hogareño en el que la protagonista se ve envuelta en acontecimientos melodramáticos. El nulo éxito de esta obra en España -donde sólo estuvo cuatro días en cartel- no impidió que fuera traducida al italiano y adaptada al formato de ópera en Brasil.

 

 

1metal_muertosEn 1920 publica su obra de mayor compromiso social, la novela El metal de los muertos, ambientada en las minas de Riotinto durante la gran huelga de 1917. En ella se refleja la pobreza y dureza de la vida de los mineros que se enfrentan a unos empresarios ingleses. Resulta significativa la nacionalidad de los propietarios, pues Concha Espina fue una ardiente germanófila que criticó en la prensa a ingleses y franceses durante la Primera Guerra Mundial.

 

 

1dulce_nombre_revNovela publicada en la revista Lecturas.En 1921 publicó la novela Dulce nombre en la que trató, con su habitual estilo melodramático, el asunto de la emigración, el engaño y el desamor. Como en anteriores textos, la autora se inspira en sus experiencias personales para relatar sucesivos episodios amorosos entre dos generaciones de habitantes de Cantabria. Se considera que esta es una de las noveles en la que describe mejor la psicología de sus personajes.

 

 

 

altar_mayor_5En 1926 publicó Altar mayor, una novela que le había sido encargada por los monjes de Covadonga. Parece ser que a los monjes no les gustó; esto no impidió que la obra tuviera un gran éxito y resultara agraciada con el Premio Cervantes de la Real Academia de la Lengua española. Está considerada como el texto mejor escrito por esta autora, posiblemente porque, debido a la continua repetición del argumento de la mujer que sufre de desamor y que no consigue realizarse, ya había alcanzado la máxima capacidad de transmisión de estas ideas. Como novedades al mismo ideario repetido una y otra vez en textos anteriores, la trama tiene lugar en la montaña asturiana en lugar de la habitual de Cantabria y el hilo conductor parte de una conversación entre un religioso y un extraño doctor libanés que tiene un proyecto ecuménico.