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Obra, estilo y técnica de benavente firma

intereses creadosBenavente con los actores Ricardo Puga, Celia Ortiz y Consuelo Badillo entre otros, tras el estreno de “Los intereses creados”. Teatro Lara, Madrid, 1907.

A Benavente se le considera el principal renovador del teatro español del cambio de siglo. Mejoró la llamada comedia de costumbres, el teatro de masas de aquella época, al aportar un lenguaje renovado, una mayor brillantez en los diálogos, más variedad de personajes y un mayor ritmo en la acción de la trama. Así consiguió dar un salto de calidad respecto al teatro melodramático - argumentos diálogos e interpretaciones muy exageradas - del periodo anterior.

Entre las obras de Benavente que tuvieron mayor éxito de público se encuentran: El nido ajeno (1897), La noche del sábado (1903), Rosas de otoño (1905), Los intereses creados (1907), Señora ama (1908), La Malquerida (1913), La ciudad alegre y confiada (1916) y Pepa Doncel (1928).
Lo que tenía más éxito para las masas no era igualmente apreciado por parte de la crítica, especialmente por aquellos que, como Ramón Pérez de Ayala, valoraban los contenidos intelectuales y la credibilidad de los argumentos de las obras.

Benavente - muy pendiente de ofrecer textos para todos los públicos, escribió para  todos los sub-géneros. Acontinuación los mencionamos junto con una obra de éste autor: El monólogo lo emplea en Cuento inmoral; el pasillo cómico en No fumadores; el sainete en Todos somos uno; la comedia moralizante en El collar de estrellas; comedia de ambiente burgués es Al natural; comedia de personajes aristocráticos es Gente conocida; una comedia rústico fue Señora ama; el drama policiaco es La Malquerida y el teatro infantil lo trabaja Benavente en El príncipe que todo lo aprendió en los libros. Incluso se le considera creador de un género novedoso: el drama patriótico, que estaría representado por su obra La ciudad alegre y confiada.
La enorme variedad de temas y públicos que abordó a lo largo de su carrera indica su capacidad de observación de cada grupo social, así como la ambición creativa que tenía el autor.

Llegó a escribir más de ciento setenta obras de teatro (siendo uno de los autores más prolíficos). Otro dato importante es que llegó a estrenar la gran mayoría de estas obras, a menudo en producciones propias.

Otro aspecto notable es el hecho de que algunas de sus obras fueron traducidas a otros idiomas y estrenadas en varios países de Europa y América. Esta proyección exterior posibilitó que se le galardonara con el Premio Nóbel de literatura.

El teatro de Jacinto Benavente tiene unas características inconfundibles.
- Argumento orientado a señalar vicios, conductas o situaciones muy extendidas entre las distintas capas de la sociedad. Mezcla a los estratos más altos de la sociedad -reyes, duques, magnates- con lo más bajo de la sociedad -tahures, criminales, prostitutas-. Pero su extracción social hace que sea más eficaz en sus críticas y lenguaje de clase alta. Ataca principalmente las cursilerías y necedades de los más privilegiados.
- La crítica sólo se torna incisiva en algunos momentos, resultando en su conjunto conservadora, con el fin de no incomodar excesivamente al público que acude al teatro, y que no se sienta excesivamente aludido. Trata de llamar la atención sobre lo que critica pero sin arriesgarse a generar un rechazo frontal a sus mensajes de fondo.
- Para conseguir sus fines, empleó una gran variedad de recursos: la ironía, la paradoja, la alusión velada, la intención implícita y las situaciones humorísticas.
- En el discurso de sus textos empleó un diálogo fácil, chispeante y relampagueante, en el que predomina el verbalismo sobre la acción.

Al igual que otros autores de su época que tuvieron mucho éxito con aquel público escasamente culto y que estaba interesado principalmente por el entretenimiento sin esfuerzo, el paso del tiempo ha hecho mella en el interés actual de la obra de Benavente. Al tratarse de obras que se centran en cuestiones de costumbres de esa época y no hacer profundas reflexiones sobre asuntos intemporales, el cambio de la sociedad ha convertido en irrelevantes la mayor parte de las críticas sociales que, en aquel momento, se consideraron como interesantes y aún necesarias.
Así el teatro de Benavente se adecuó a la sociedad de su tiempo, hace mucho desaparecida, y ha perdido la relevancia que tuvo.

Entre las piezas teatrales que mantienen mayor interés se pueden destacar:

los intereses - la ciudadLos intereses creados (1907)
Podría entenderse la obra recogiendo una afirmación de Crispín, uno de los protagonistas: "Mejor que crear afectos es crear intereses "
(acto II escena IX). 
A principios del s. XVII Leandro y Crispín, dos pícaros impenitentes, llegan a una ciudad italiana donde Crispín, mediante su labia,  logra hacer creer que Leandro es hombre adinerado, generoso y culto. Con esta imagen Leandro deberá enamorar a la hija del rico Polichinela para conseguir riquezas. El problema surge cuando el amor se hace real entre ambos jóvenes. Polichinela descubre el engaño que pretende arrebatarle su riquezas pero no puede librarse ya que la boda será un negocio para todos y permitirá a Leandro saldar sus deudas con los que creyeron en sus mentiras. Esos mismo crédulos logran convencer al rico Polichinela para que acepte el casamiento.
Sin embargo, la crítica a los supuestos morales de la sociedad burguesa se suaviza pues Polichinela no es víctima inocente sino que merece castigo por sus desmanes pasados.


malqueridaLa Malquerida (1913)
Raimunda, Esteban y Acacia conforman un triángulo amoroso dentro de un drama naturalista. Raimunda queda viuda y se casa con Esteban. En un principio la mujer se topa con la animadversión de su hija, Acacia, hacia el nuevo marido... Pronto se descubrirá que, tras ese velo de rechazo directo, se han forjado unos sentimientos casi antinaturales entre el hombre y la hija. El punto álgido del dramatismo se produce cuando Esteban, llevando su pasión hasta un extremo insostenible, comience a matar a cuantos pretendientes se acerquen a Acacia. Es por ello que en el pueblo se la empieza a llamar La Malquerida.
Historia de amor y celos, entronca con la vertiente española del drama rural con tintes de un realismo pesimista y  hoy sigue interesando a los aficionados.

 

estrenoMaría Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. Estreno de «La Malquerida», 1913, Madrid.

 

 

 

 

Jacinto Benavente

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