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Relación de 1gaudi_opissoGaudí. Dibujo: Ricard Opisso. con otros creadores

gaud-2Jacint Verdaguer.Antoni Gaudí colaboró con el clérigo y poeta Jacinto Verdaguer (1845-1902) en el diseño de una gran puerta de hierro para la finca que los Güell tenían en Les Corts de Sarriá, que Verdaguer denominó "Torre Satalia".
La verja de forja está inspirada en varios de los cantos de la obra La Atlántida, que Verdaguer escribió merced al patrocinio de Claudio Lóprz Brú, marqués de Comillas. Eusebio Güell, casado con la hermana de López, fue el principal cliente de Gaudí.
Ambos creadores, Gaudí y Verdaguer,  tuvieron unas vidas paralelas en las que el amor a la religión, a la naturaleza y a Cataluña tuvieron una gran importancia. Lucharon con austeridad, perseverancia y ética en defensa de sus ideales y, curiosamente, fallecieron un mismo día, el diez de junio, aunque de años distintos.

Gaudí fue un ejemplo de un buen líder de equipo concienciado de que si motivaba a sus colaboradores podría sacar lo mejor de si mismos. Les permitía que expresaran sus ideas y llevaran adelante sus iniciativas y ellos le fueron fieles y le mostraron su cariño a lo largo de muchos años. Curiosamente, sus principales colaboradores fueron tarraconenses, la mayoría del propio Reus. Entre estos destacó el escultor Llorenç Matamala (1856-1925) un amigo de la infancia que colaboró con él en múltiples proyectos, entre ellos el templo de la Sagrada Familia donde esculpió veintitrés esculturas.
El desinterés de Gaudí por algunos aspectos de la edificación y su intensa dedicación a la ornamentación de los edificios motivó que contratase a varios arquitectos asistentes suyos, a los que daba cierta libertad en la ejecución de los proyectos.

Francesc Berenguer (1866-1914) empezó a trabajar con Gaudí siendo estudiante de arquitectura, pero acabó abandonando los estudios y trabajando en exclusiva para Gaudí durante toda su vida. Sus otros dos colaboradores más habituales fueron dos jóvenes arquitectos, que en su madurez destacarían también en solitario: Joan Rubió i Bellver (1870-1952), que le ayudó en las obras de Batlló, Calvet y Bellesguard, además de en La Sagrada Familia; y Josep Jujol (1879 - 1949) que participó en las obras de las casas Batlló y Milà. Jujol describió a Gaudí como "un hombre inteligente que sabía delegar y que también sabía quien estaba mejor capacitado para cada trabajo particular".
Dicha capacidad de hacer equipo era algo ideológico y de raíz cristiana. Según Gaudí:
"El trabajo es fruto de la colaboración, y ésta solo puede hacerse en el amor. El arquitecto se ha de aprovechar de lo que saben hacer y de lo que pueden hacer los operarios. Se ha de aprovechar la cualidad preeminente de cada uno. Esto es: integrar, sumar los esfuerzos y
tenderles la mano cuando se encallen; así trabajan a gusto y con la seguridad que da la plena confianza en el organizador. Además, hay que recordar que no hay nadie inútil, todos sirven (aunque no todos con la misma capacidad); la cuestión es encontrar para qué sirve cada uno".

resurrLa Resurrección de Jesús, Primer Misterio de Gloria del Rosario monumental de Montserrat.Buena parte de sus amigos y colegas pertenecían al Círculo de Sant Lluc, asociación de artistas e intelectuales de moral católica e ideología política conservadora, opuestos al empleo de modelos desnudos en las clases de dibujo del Círculo Artístico de Barcelona.
Uno de los fundadores del grupo de Sant Lluc fue Josep Llimona (1864 - 1934) que junto con su discípulo Dionis Renart (1878 - 1946), colaboraron con Gaudí en la creación del impresionante Primer Misterio de Gloria: Cristo resucitado, parte del Rosario monumental de Montserrat.

Los artistas del Círculo Artístico, a instancias de Ramón Casas, se reunían desde 1897 en el hostal Els Quatre Gats, promovido por el propio Casas y el pintor Miquel Utrillo. A estas reuniones acudían muchas personalidades del mundo intelectual y artistas como Santiago Rusiñol y Pablo Picasso. Allí, junto con diversas actividades culturales, intensificaron la vida bohemia que venían desarrollando en el Círculo Artístico. Este grupo detestaba a Gaudí.

pic-gaudDibujo de Picasso, 1902.

- Muy importante. Os hablo de cosas muy importantes, de Dios, de el Arte.
- Sí, sí pero mis hijos tienen hambre.

En 1899, Rusiñol y Utrillo enviaron una irónica carta al periódico La Vanguardia, criticando la apariencia del Palacio Güell, que estaba construyendo Gaudí,  cuyas pretensiones arqueológicas e históricas les producían risa.
Al año siguiente, Picasso escribió a un amigo:
"Si ves a (el dibujante) Opisso, dile que envíe al diablo a Gaudí y a la Sagrada Familia"
En cumplida venganza, al cerrar Els Quatre Gats en 1903, el Círculo de Sant Lluc se quedó con ese "local de perdición".

Joan-Maragal-dibujo-de-ramon-casasJoan Maragal. Dibujo de Ramon Casas.La relación de Gaudí con el poeta Joan Maragall fue ambivalente. Maragall admiraba la obra del arquitecto pero detestaba algunas de sus ideas. Así, en diciembre de 1900, Maragall, después de haber visitado la Sagrada Familia, escribe a Gaudí y, refiriéndose a la fachada del Nacimiento y a la decisión del arquitecto de dedicar su vida a esta obra, dirá:
"¿Hay algo de más hondo sentido y algo más bello al fin, que consagrar toda una vida a una obra que ha de durar mucho más que ella, una obra en que han de consumirse generaciones que aún están por venir? ¡Qué serenidad ha de dar a un hombre un trabajo de esta naturaleza!, ¡Qué desprecio del tiempo y de la muerte!, ¡Qué anticipo de la eternidad!".
Maragall, que también era católico, escribe, a su vez, contra la práctica rigorista y la visión pecaminosa de la vida que tenía Gaudí. Poseían dos concepciones de la vida que les distanciaban personalmente.

Miguel de Unamuno discrepaba de muchas de las opiniones de Gaudí, lo que hizo imposible un buen entendimiento. Unamuno tenía una opinión general mala de aquello que aparecía como "bello", pero que carecía de sustancia, especialmente del modernismo, no sólo desde el punto de vista arquitectónico, sino también de la poesía modernista y asi también se enfrentaría a Rubén Darío. Del mismo modo también se opuso al uso de las lenguas "periféricas", como el catalán.

unamuno-marag-pijoan-y-gaudi.-dig-de-ricard-opissUnamuno, Maragall, Pijoan y Gaudi. Dibujo de Opisso.Cuando Unamuno visitó, junto a Joan Maragall,  las obras de la Sagrada Familia, fue comentando:

"¡No me gusta!, ¡no me gusta!"; unos pasos por detrás, Gaudí, imitando sus gestos, iba diciendo, en catalán, "¡No li agrada!¡No li agrada!".

Acabaron debatiendo civilizadamente en el despacho del arquitecto, mientras que Unamuno hacía piezas de papiroflexia que le dejó como regalo a su huésped.
La anécdota no evitó que posteriormente Unamuno criticase el gusto catalán por el diseño, que denominó "fachadismo", calificando la arquitectura de Gaudí como "arte borracho".

maeztuRamiro de Maeztu, ca. 1904-05. Ramón Casas.

 

Ramiro de Maeztu, otro gran ensayista de la Generación del 98 sería más positivo:  
"Cada siete u ocho siglos, el hombre produce en algún lugar del mundo una arquitectura original. Hasta la épica resulta más frecuente. En realidad no se debiera discutir de Gaudí como si fuera sólo un arquitecto. El talento de este hombre es tan deslumbrante que hasta un ciego reconocería un trabajo de Gaudí al tocarlo".