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Relación de caricatura_c_vallejo con otros creadores

César Vallejo conoció y trató a muchos creadores contemporáneos haciendo numerosos amigos entre ellos. De su época en la capital peruana de Lima, iniciada en 1918, data su relación con los poetas peruanos Manuel González Prada y José María Eguren, así como los escritores agrupados en torno a revistas culturales. Colónida era el órgano de difusión del movimiento de ese nombre encabezado por Abraham Valdelomar y la revista Amauta estaba liderada por José Carlos Mariátegui; en ésta última Vallejo publicó una narración y varias crónicas periodísticas. De ambos escritores fue gran amigo nuestro autor. Mariátegui correspondió a esta amistad escribiendo un notable estudio sobre la poesía de Vallejo, incorporado a su libro "7 ensayos de interpretación de la realidad peruana".

César Vallejo también conoció en Lima al poeta modernista Clemente Palma -hijo del gran escritor Ricardo Palma- quien a pesar de que antes había criticado duramente la obra de Vallejo, le mostró luego gran respeto. También conoció al abogado, historiador, escritor y crítico peruano Luis Alberto Sánchez, así como al poeta peruano - instalado en Uruguay - Juan Parra del Riego.

A partir de su llegada a París en 1923 Vallejo se introduce en los círculos literarios francesas, relacionándose posteriormente con algunos escritores españoles residentes en dicha ciudad (en ciertos casos forzosa, como Miguel de Unamuno exiliado de la dictadura de Primo de Rivera). Entre aquellos a quienes trata en París se puede citar al poeta chileno Vicente Huidobro, al poeta surrealista francés Robert Desnos, al poeta dadaísta rumano Tristan Tzara, al escritor francés Marcel Aymé, al diplomático y escritor mexicano Jaime Torres Bodet, y al pintor español Juan Gris.

En 1929, fundó en París, junto con el escritor español Juan Larrea, la revista Favorables París Poema, de la que sólo aparecieron dos números. También funda con su gran amigo, el poeta y diplomático peruano Pablo Abril de Vivero, el semanario La semana parisién (igualmente efímero). Precisamente en Madrid, Abril editó de febrero de 1930 a enero de 1931 la revista Bolívar, quincenario cultural hispanoamericano, en el cual colaboró Vallejo, entre otros escritores.

A partir de la proclamación de la Segunda República Española en 1931 viajó con frecuencia a España, relacionándose con escritores como José Bergamín- que prologó la segunda edición de su obra Trilce - y Gerardo Diego que publicó un poema en dicho libro. También frecuentó a Federico García Lorca, a Rafael Alberti, o al pensador Miguel de Unamuno. Vallejo también conoció en esas visitas a César González Ruano quien le hizo una entrevista publicada en El Heraldo, de Madrid, en 1931. En ella se describía al poeta como un "hombre muy moreno, con nariz de boxeador y gomina en el pelo".

El comienzo de la guerra civil española en julio de 1936 supuso la movilización de los escritores más comprometidos con el gobierno republicano. Vallejo coincidió con Rafael Alberti y Pablo Neruda en la organización  del Comité Iberoamericano para la Defensa de la República y del Congreso de escritores para la defensa de la cultura (1937), entre otras iniciativas.

En los cafés de la capital francesa se relacionó con Pablo Picasso quien en 1938 realizó en poco más de un cuarto de hora tres bocetos distintos. Curiosamente, los trazos se hicieron sobre stencil -hoja de cera empleada en los aparatos multicopistas-.

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Fue Juan Larrea quien pidió a Picasso que hiciera los retratos, valiéndose de fotografías ya que el pintor no había visto nunca al poeta. Las imágenes las había tomado Emile Savitry, y de ellas saldrían dos de los dibujos; para el tercero el artista se inspiró en la foto que en el verano de 1929 le realizase Juan Domingo Córdoba en los Jardines de Versalles.

Sin embargo Picasso sí había leído algunos de sus poemas, como "La rueda del hambriento" y "España, aparta de mí este cáliz", que le habían impresionado y le habían animado a pintarle. Parece que el pintor exclamó "¡a este sí le hago yo un dibujo!". La idea era publicar uno de ellos en un homenaje que Nuestra España quería realizar a Vallejo. Y así se hizo.