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 Relación de Firma-Ruben-2 con otros creadores

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De izquierda a derecha, de arriba a abajo: Pío Baroja, Jacinto Benavente, Rubén Darío, Manuel Valero, Miguel de Unamuno, Ramiro de Maetzu, Ramón María del Valle Inclán y Azorín.

caricatura-de-pelele-pedro-angel-zavalla-paris-1906Darío. Caricatura de Pelele -Pedro Ángel Zavalla- París, 1906.Rubén Darío acudía con frecuencia a las tertulias que organizaban Jacinto Benavente y Valle-Inclán en el Café de Madrid, a donde también asistían Ramiro de Maeztu y Ricardo Baroja. Esos fueron algunos de los amigos de Rubén Darío en Madrid.

El poeta conoce en París, en la editorial Garnier en la que colabora, a Antonio Machado, que trabaja como traductor, al que en alguna ocasión Darío calificó como "Verleniano de la más legítima procedencia". En París, los hermanos Machado también escribían artículos para la revista Mundial Magazine de la cual era director el propio Darío y ambos mantuvieron estrecha amistad con el nicaragüense.

        Carta de Antonio Machado a Rubén DaríoCarta de Antonio Machado a Rubén Darío.   postalTarjeta postal de Antonio Machado a Rubén Darío.

Valle-Inclán y Darío tienen una conexión excelente y se profesan mutua admiración. Ambos congeniaron por su afán innovador.

"Este gran Don Ramón de las barbas de chivo,
Cuya sonrisa es la flor de su figura,
Parece un viejo Dios, altanero y esquivo"

Conoció a Carlos Fernández-Shaw, poeta y autor dramático que obtuvo popularidad con sus libretos para música del género chico. Para el maestro Ruperto Chapí escribió Margarita la tornera (1909) y, en colaboración con el dramaturgo José López SilvaLa revoltosa (1898), la más conocida de sus obras.

En Madrid se hospeda en el hotel "Las cuatro naciones" donde coincide con el intelectual y humanista Marcelino Menéndez Pelayo a quien recibía por las mañanas en su habitación; juntos forjaron una gran amistad.

ruben-y-fca-en-asturiasRubén y Francisca en Asturias.casa-verano-soto-del-barco-asturiasCasa de verano, Soto del Barco, Asturias, donde llegó por 1ª vez en 1905, acompañado de Francisca Sánchez, atraido por la desembocadura del río Nalón.Rubén Darío fue un gran apasionado, desde la infancia, de la literatura española. Durante sus prolongadas estancias en España y sus veraneos en Asturias, visitaría a Ramón de Campoamor, en Navia. Frecuentó la casa de Antonio Cánovas del Castillo, político e historiador español, Presidente del Consejo de Ministros de España y también visitaría la casa del gran orador y excelente gourmet Emilio Castelar.
Darío frecuentaba las tertulias que organizaba en su estudio el  pintor Julio Romero de Torres, miembro de la Real Academia de Córdoba y de La Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, a donde también acudían Ignacio Zuloaga, Gregorio Marañón, Benito Pérez-Galdós y Manuel Machado.
En su libro titulado Cabezas, escrito en prosa y con un trazo rápido, Darío retrata con verdadera admiración a un grupo de españoles e hispanoamericanos entre los que destacamos a:

Santiago Rusiñol
"Comunicar con Rusiñol es una fiesta para el espiritu. Yo me he complacido con tales momentos, ya en su morada principesca de Sitges, ya en la corte madrileña, ya en la divina isla de Mallorca, en la múltiple Barcelona, en este París que él ama y que le ha sonreido."

Enrique R. Larreta
"Intelectualmente el autor de "La Gloria de D. Ramiro" está entre las pocas dominantes figuras de Hispanoamérica. Su libro es en su género,
lo mejor que en asunto de novelas ha producido nuestra literatura neo mundial. Hágase algo superior y Larreta pasará a segundo término"
.

Jacinto Benavente
"El verdadero poder de Benavente consiste en que es un poeta, en que posee la intra y supervisión del poeta, y en que todo a lo que toca le comunica la virtud mágica de su secreto".

Rubén Dario siempre respetó la obra de Unamuno, pero sus contactos eran fríos y cordiales como las cartas que se enviaron. A Unamuno, en cambio, no le interesaba Darío de quien llegó a decir:
"se les veían las plumas de indio de debajo del sombrero".
Al enterarse el propio Rubén, que se encontraba en París, envió una nota a Unamuno, el 5 de septiembre de 1907:
"Mi querido amigo:
Ante todo para usted una alusión. Es con una pluma que me quito de debajo del sombrero con la que le escribo. Usted es un espíritu director. Sus preocupaciones sobre los asuntos eternos y definitivos le obligan a la justicia y a la bondad. Sea pues justo y bueno".

A propósito de este incidente, Valle-Inclán, defensor de Darío, diría a Unamuno:
"Es el resultado de dos sujetos diferentes y opuestos. Es una realidad natural. Ustedes no han nacido para entenderse porque Rubén y usted son antípodas. Verá Usted: Rubén tiene todos los defectos de la carne: es glotón, bebedor, es mujeriego, es holgazán, etc. Pero posee todas las virtudes del espíritu; es bueno, es generoso, es sencillo, es humilde, etc. En cambio usted almacena todas las virtudes de la carne: es usted frugal, abstemio, casto e infatigable y tiene usted todos los vicios del espíritu: es usted soberbio, ególatra, avaro, rencoroso etc. Por eso cuando Rubén se muera y se le pudra la carne que es lo que tiene malo, le quedara el espíritu que es lo que tiene bueno ¡Y se salvará! Pero usted cuando se muera y se le pudra la carne que es lo que tiene bueno, le quedara el espíritu que es lo que tiene malo, ¡ y se condenará!."

La muerte de Rubén Darío conmovería a Unamuno que publicó un artículo en la revista Summa de Madrid, lleno de humildad, humanidad y arrepentimiento hacia la figura del gran poeta:
"Hay  que ser justo y bueno, Rubén"

dario_dors1Visita de Rubén Darío al Instituto de Estudios Catalanes, Barcelona. De izqda. a dcha. J. Puig y Cadafalch, A. Rubió y Lluch, F. Rahola, R. Darío, E. d´Ors y M. Santos Oliver. Foto publicada en Mundial Magazine, junio 1912.

Juan Ramón Jiménez se carteaba a menudo con Darío y se dirigía a él de este modo:
"Queridisímo Maestro" y se despedía  " Le quiere y le admira profundamente...".

Darío dedicó al poeta español el siguiente poema:

¿Tienes, joven amigo, ceñida la coraza
para empezar, valiente, la divina pelea?
¿Has visto si resiste el metal de tu idea
la furia del mandoble y el peso de la maza?

¿Te sientes con la sangre de la celeste raza
que vida con los números pitagóricos crea?
¿Y, como el fuerte Herakles al león de Nemea,
a los sangrientos tigres del mal darías caza?

¿Te enternece el azul de una noche tranquila?
¿Escuchas pensativo el sonar de la esquila
cuando el Angelus dice el alma de la tarde?...

¿Tu corazón las voces ocultas interpreta?
Sigue, entonces, tu rumbo de amor. Eres poeta.
La belleza te cubra de luz y Dios te guarde.

daro-atneoDarío primero a la izquierda y, entre otros españoles e hispanoamericanos, Emilia Pardo Bazán y Menéndez Pidal. Conferencia del poeta argentino Ricardo Rojas. Ateneo de Madrid, 1899. Rubén Darío siempre mantuvo un gran amor hacia Nicaragua, su país, muchas veces presente en las tertulias y reuniones literarias que organizaba Emilia Pardo Bazán en su casa.
Presidió una de las tertulias más sonadas, con eco internacional, en la cervecería Els Quatre Gats, donde se reunía el movimiento modernista de la Barcelona de finales del XIX.
Allí acudían, entre otros, los pintores Casas, Rusiñol, Zuloaga, los literatos Marquina, D'Ors, los músicos Albéniz y Enrique Granados, políticos, músicos, financieros, arquitectos etc...
 

huntiFotografía dedicada por Darío a Archer M. Huntington en 1915.


El Profesor Héctor Darío Pastora, Presidente del Movimiento Mundial Dariano, en su libro Notas y anécdotas de Rubén Darío en los Estados Unidos relata:
"...en esa última estadía en los Estados Unidos Rubén Darío ( Nov. 1914 a Abril de 1916), vino invitado de honor por la Hispanic Society of America, cuyo Presidente era el millonario banquero y gran hispanista Archer M. Huntington, quien honra al Poeta de la Hispanidad con homenajes y condecoraciones..."

 

 

 
Rubén Darío recitó, unos meses antes de morir, su Poema Pax en la Universidad de Columbia, Nueva York:
 

"Ved el ejemplo amargo de la Europa deshecha.
Ved las trincheras fúnebres, las tierras sanguinosas;
Y la Piedad y el Duelo sollozando los dos.
No, no dejéis al Odio que dispare su flecha,
Llevad a los altares de la Paz, miel y rosas.
Paz a la inmensa América. Paz en nombre de Dios."

1dario varquez diazDibujo de Daniel Vázquez-Díaz. vazquez-diaz-2Retrato de Vázquez Díaz, ca. 1913.

 

retratodorsRetrato por Eugenio d'Ors. dibujo-de-eduardo-schiaffino-en-buenos-airesDibujo de Eduardo Schiaffino, Buenos Aires. tellezRetrato del pintor mejicano Juan Téllez Toledo, 1907.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rubén Darío

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