Web modernismo 98 y 14

logo_zuloaga
E-mail
 
 
Relaciones de Firma Valle con otros creadores
 
 

En esta época el principal lugar de debate cultural era las tertulias que tenían lugar en los cafés madrileños y en instituciones como el Ateneo; allí se encontraban algunos personajes consagrados - literatos, artistas, profesores y periodistas - junto con jóvenes deseosos de hacerse notar y adquirir relaciones que les permitieran promover sus respetivas carreras creativas.

Banquete-en-el-Pombo-Ignacio-y-ValleBanquete en el Café Pombo. Se ve a Valle e Ignacio Zuloaga.

Cada tertulia solía reunirse en torno a unos pocos personajes principales habituales, que solían competir por acaparar la conversación e imponer su criterio. En aquellos duelos dialécticos brilló desde un principio Valle-Inclán; la fama de su ingenio llegó al extremo de que pronto se difundieron versiones exageradas, e incluso completamente inventadas, de comentarios que se le atribuían.
Su fuerte personalidad y la dedicación a este ambiente le llevó a "presidir" tertulias en los cafés  De la Montaña, Madrid, Fornos, Lyon d'Or y el más asociado a su persona, El nuevo café de Levante.
Entre las frases que se le atribuyen figura la siguiente: "El Café de Levante ha ejercido más influencia en la literatura y en el arte contemporáneo, que dos o tres universidades y academias".

Una de las relaciones más tempranas fue con Jacinto Benavente. En 1898 participó como actor en su obra La comida de las fieras. Al año siguiente Benavente estuvo presente en la famosa pelea en la que Valle se lastimó el brazo, así como en la operación de amputación; se ha escrito que al quejarse Valle del dolor del brazo, Benavente le dijo: "¡Cá, Ramón! Ese ya no te dolerá nunca más". La amistad entre ambos acabó también con una dura discusión en el Café Madrid, a resultas de la cual Benavente y sus partidarios decidieron formar otra tertulia en la Cervecería Inglesa. La diferencias entre ambos dramaturgos aumentaron durante la Gran Guerra de 1914, pues Benavente fue uno de los escasos intelectuales españoles que se declaró públicamente germanófilo, en tanto que Valle fue un notorio partidario de los franceses.

 

Reunion_Ateneo_Valle_Inclan_Manuel_AzanaReunión en el Ateneo : Valle y Azaña.

Pío Baroja nos ha dado noticia de alguno de los altercados protagonizados por Valle, trasladándonos la siguiente opinión del escritor treintañero: "se sentía dictador en su tertulia, tenía a veces riñas desagradables. Valle-Inclán se hallaba entonces en el apogeo de la altivez y la impertinencia".

Azorín coincidía con Baroja, Benavente y otros en la intolerancia de Valle, pero admitía su fascinación por el personaje humano.
Por el contrario, esa posición política le acercó al pintor Ignacio Zuloaga (decidido propagandista de los franceses), con el que estaba previsto que realizara la visita al frente de guerra de 1916. El vasco no pudo finalmente acompañarle, pero la amistad estaba ya sembrada y algún tiempo después, Ignacio - como Presidente del Patronato del Museo de Arte Moderno - medió para que se le otorgara la plaza de Director de la Academia de España en Roma; también le incluyó en el cuadro inacabado "Mis amigos" y le realizó un retrato individual.
También retrataron a Don Ramón el pintor Juan Echevarría y Anselmo Miguel Nieto, pero el pintor favorito del dramaturgo fue Julio Romero de Torres, contertulio y gran amigo suyo, y para quien posó como modelo.

 

valleinclan1907anselmom-Miguel-NietoValle, 1907. Anselmo Nieto. retratodevalle-por-Echevarria-1922Valle Inclan , 1922 . Echevarria.

También tuvo un grave enfrentamiento con Benito Pérez Galdós, a causa de la negativa de este a estrenar una obra suya en el Teatro Español. Otro de los que han dejado por escrito una peor opinión acerca de Valle fue el novelista Pío Baroja. A pesar de algunas trifulcas, rivalidades y distanciamientos, también hubo escritores que opinaron a su favor. Entre estos se puede destacar a Azorín, Miguel de Unamuno, Gregorio Marañón y Antonio Machado; éste último le dedicó el siguiente poema al conocer su muerte:

Ya era en mis sueños Don Ramón, viajero
del áspero camino, y tu, Caronte
de ojos de llama, el fúnebre barquero
de las revueltas aguas del Aqueronte.
Plúrima barba al pecho te caía.
(Yo quise ver tu manquedad en vano).
Sobre la negra barca aparecía
Tu verde senectud de Dios pagano.
Habla, dijiste, y yo: cantar quisiera
Loor de tu Don Juan y tu paisaje,
En esta hora de verdad sincera.
Porque faltó mi voz en tu homenaje,
Permite que en la pálida ribera
Te pague en áureo verso mi barcaje.

A diferencia de otros compañeros de la Generación del 98, que viajaron extensamente por Europa - como Baroja y Maeztu - o que pasaron largas temporadas en Francia - como Azorín, Unamuno y los Machado - la actividad viajera de Don Ramón se dirigió a Cuba y a Méjico.
En sus primeros años en Madrid tuvo la ocasión de conocer al poeta Rubén Darío, pues con el coincidió en las dos estancias del nicaragüense en Madrid: en 1895 y 1899. El estilo modernista de Rubén dejó cierta huella en los primeros escritos de Valle.
Durante su estancia en Roma (1933 - 1935) Valle-Inclán también tuvo la ocasión de conocer al escritor italiano Gabriele D'Annunzio; ambos fueron autores de obras muy originales, resultando aún más famosos por sus vidas polémicas, actos heroicos y múltiples escándalos, dos personajes novelescos.