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Relación de  caricaturaRamón con el libro Pombo. Por Bon (Román Bonet Sintes). con otros creadores

En el abigarrado mapamundi de sus textos la escritura biográfica de Ramón Gómez de la Serna, fuertemente entrelazada con su escritura autobiográfica, arranca desde fechas muy tempranas y generalmente como consecuencia de magníficas relaciones directas, de sincero acercamiento humano y artístico con los literatos y artistas biografiados, retratados o prologados. Este sentimiento de confraternidad, surgido de una actitud estética innovadora, se extiende, con devoción y anhelo de intimidad compartida, igualmente hacia antepasados afines, entre ellos, hacia Mariano José de Larra ,"Fígaro" o Francisco de Goya y aún más lejos en el tiempo, hacia Quevedo:"¿Debo citar antes a Quevedo, anteponiéndolo a los recios eslabones de Goya y Larra? Si, también, como antecesor de Silverio Lanza y antecesor de los otros."

El acercamiento generoso (Ramón presumía sólo de su calidad de "precursor") a sus retratados se explaya en miles de páginas no sólo en los cuatro tomos (del XVI al XIX) de sus Obras Completas (Galaxia Gutenberg/ Círculo de lectores) recogidas bajo el titulo genérico de Retratos y Biografías sino también en muchas otras páginas de otros títulos, además de en los libros Pombo y La Sagrada Cripta de Pombo que en su conjunto superan con creces las mil páginas (todavía sin publicar en la colección citada aunque sí al alcance de los lectores, en una edición de Andrés Trapiello, Visor libros, Madrid, 1999). Lugar aparte constituye la ingente cantidad de artículos de prensa divulgados por todo el ámbito hispánico.

Primer escritor español de aspiración claramente vanguardista y apasionado por "lo nuevo" Ramón Gómez de la Serna, sin embargo, nunca manifestó rupturas ruidosas, del estilo de los futuristas o de los dadaístas, sino todo lo contrario, expresó admiración y compañerismo generoso también hacia representantes de generaciones inmediatamente anteriores, al mayor de todos ellos que era Silverio Lanza (Juan Bautista Amorós y Vázquez de Figueroa, nacido en 1856), a don Miguel de Unamuno, a Azorín o a don Ramón de Valle Inclán. Los escuchó en actos públicos y conferencias, los siguió y los visitó en sus casas o lugares de trabajo, en Getafe o Salamanca, paseó con ellos por Madrid y compartió con ellos confidencias sobre vida y arte en un ambiente de un mutuo respeto, tanto se sintió en pleno derecho de estudiar y opinar, incluso corregir "torpezas" cometidas en torno a la interpretación de la generación del 98.

libro azorinSilverio Lanza era el "precursor" de todos, Azorín es "¡único y admirable (...) nexo de todo tiempo!", Miguel de Unamuno, el "ser noble y humano como él solo", don Ramón del Valle Inclán "ha elevado la significación del Arte. Se le debe admiración por eso". Además, Gómez de la Serna afirma que lo que más le convenció a escribir la biografía de Valle Inclán, fue que en su lecho de muerte, según el testimonio del editor Arturo Cuadrado, don Ramón le "señaló" a él como biógrafo, "quizá porque al volver los ojos agónicos al mundo, se dio cuenta de cómo yo le había admirado y respetado siempre."

A partir de aquel cruce entre literatura fin de siglo y los primeros brotes de "lo nuevo" que significaron las páginas de la revista Prometeo, Ramón va estrechando además amistades con artistas y literatos de su edad (años más años menos), como Salvador Bartolozzi magnífico ilustrador de su teatro, Tomás Borrás compañero en varias aventuras periodísticas, o Manuel Abril que le siguieron fielmente también en la próxima , larga y cosmopolita aventura que significaron las tertulias del café Pombo (1915-1936).

Con Juan Ramón Jiménez tuvo una relación aparte, especialmente intensa en los años de Prometeo cuando llegaron incluso a tutearse "¿Qué fiesta de confidencias extremas nos llevó a este trance al que yo no estoy habituado (...) y al que él tampoco era propicio? (...) Me enviaba poesías para mi revista Prometeo y libros constantes (...) ¡Qué festín del espíritu el día que venía uno de estos libros!" A su vez, en 1911 el poeta acoge El libro mudo con unas espléndidas páginas epilogales, al lado de la "Acción de gracias" de Silverio Lanza.

Afín en espíritu liberal e innovador con Ortega y Gasset, Ramón inicia su relación de amistad y aprecio recíproco con él. En el discurso pronunciado en banquete homenaje que le brindó en 1922 en Pombo, después de comentar su retrato físico (además en La Sagrada Cripta de Pombo realiza también un "apunte gráfico" de su cabeza) y analizar punto por punto su personalidad, afirma también que "siendo un hombre versado y que ha resuelto tantos problemas de estética, no amenaza con la perfección, que es como el infierno con que amenazan los cristianos" y además dijo que Ortega es "más que un ensayista, un definidor".

homenaje_ortegaHomenaje a Ortega y Gasset organizado por Ramon Gómez de la Serna en el Café Pombo (Madrid), 1929. Sentados, en primera fila, de izqda. a dcha.: Juan Ramón, Ortega y Azorín. Detrás asoma Gómez de la Serna, de pié, entre Ortega y Azorín.

 

En otro libro Ramón llegó a afirmar: "Azorín ha sido mi mayor admiración literaria, así como mi mayor admiración ideológica ha estado dedicada a Ortega y Gasset."

A su vez, en su discurso de respuesta, Ortega afirmó entre otras cosas que, "además de ser Pombo el único mito del presente -permítame ustedes que me aventure a profetizar el porvenir- Pombo es la última barricada".

Un amigo del alma fue para Ramón, José Gutiérrez-Solana, autor del célebre cuadro de la tertulia de Pombo, artista con el cual encuentra "parentesco de aficiones, esa doble prestidigitacíon que hacemos él en pintura y yo en literatura con objetos del Rastro (...) realidad velada y entrevista a través de un ensueño (...) el ensueño adelantado de la muerte."

...Pero la lista de amigos de España, Europa e Hispanoamérica sigue y sigue, es interminable. Para el arte internacional de vanguardia, además de los banquetes ofrecidos en el café Pombo, desde Picasso a Jean Cassou, Alfonso Reyes u Olivero Girondo, es imprescindible el libro Ismos de 1931, los sumarios de los libros dedicados a Retratos Contemporáneas. Entre todos ellos, uno de los más querido fue Macedonio Fernández : "Lo magno de Macedonio es la voluta, es la espiral nueva del humorismo, es la mezcla de lejanías en la paradoja...verdadero grande hombre americano, inefable (...) superior a todo doctor (...) mirándolo todo a través de sus ojos color de horizonte..."

Ramón explaya ante el lector su vida, las biografías, igual que su bibliografía, se constituyen en su autobiografía:
"Los hombres a quienes admiramos en la mitad del siglo que nos ha correspondido - vamos a ver a si llegamos a los tres cuartos- van unidos a nuestra vida y lo que sea de ellos será de nosotros."

banquete_don_nadie_pomboBanquete a Don Nadie en el Café Pombo. A la dcha. de Gómez de la Serna, Salaverría. Detrás, Zuloaga, Valle-Inclán y Bergamín, entre otros.

 
"¿Qué signo puede recoger en su abreviatura el sentido de la tarea de Ramón? Yo pondría sobre ella el signo Aleph que en la matemática nueva es el señalador del infinito guarismo que abarca los demás o la aristada rosa de los vientos que infatigablemente urge sus dardos a toda lejanía. Quiero manifestar por ello la convicción de entereza, la abarrotada plenitud que la informa: plenitud tanto más difícil cuanto que la obra de Ramón es una serie de puntuales atisbos, esto es, de oro nativo, no de metal amartillado en láminas por la tesonera retórica. Ramón ha inventariado el mundo, incluyendo en sus páginas no los sucesos ejemplares de la aventura humana, según es uso en poesía, sino la ansiosa descripción de cada una de las cosas cuyo agrupamiento es el mundo. [...] Sólo el Renacimiento puede ofrecernos lances de ambición literaria equiparables a los de Ramón.[...]

(Borges, Inquisiciones, Ramón y Pombo, 1925)

 

 

Ramón Gómez de la Serna

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